La mandíbula (maxilar inferior) contribuye al balance
de los huesos de la cara y a la belleza armónica de la misma. Muchas
veces sólo reparamos en la nariz, los ojos o las arrugas, pero un mentón
retraído no favorece el perfil facial.
La indicación de un mentoplastía (cirugía del mentón) puede mejorar el
aspecto de la cara y contribuir a su belleza.
¿Cuándo se realiza?
Todas las cirugías programadas deben contar con un paciente en buen
estado de salud, con expectativas realistas.
El mentón puede ser corregido actuando sobre el hueso, movilizándolo
hacia delante o hacia atrás, colocando un implante de diferentes
materiales. Se puede también movilizar la grasa submentoniana con
lipoaspiración.
Otras veces se tratan desarmonías maxilomandibulares, como alteraciones
de la oclusión dentaria o enfermedades presentes en el momento de
nacimiento, que pueden ser corregidas por la cirugía maxilofacial.
¿Cómo es la cirugía?
Se realiza una incisión por dentro de la boca, por debajo de los
dientes, que permite movilizar el hueso o colocar un implante
prefabricado o tallado por el cirujano en el intraoperatorio.
Luego de la intervención
Luego de la operación, se deja un vendaje compresivo, que se mantiene
por unos días estipulados por el cirujano de acuerdo con la evolución
del paciente; como promedio, unos cuatro días.
La zona se mantiene inflamada por unas ocho semanas, aproximadamente. El
tratamiento postoperatorio incluye analgésicos antibióticos.
Luego de éste periodo, podrá ver una marcada mejoría de su aspecto.
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