• Aumento mamario
La glándula mamaria puede ser intervenida por un cirujano plástico por
diferentes motivos: razones estéticas, como el aumento de una glándula
pequeña para equilibrar el contorno corporal, para balancear una
asimetría, para recuperar el tamaño y la forma luego de la lactancia; se
puede operar por causas funcionales, como en las reconstrucciones
mamarias post- resecciones glandulares de origen tumoral o lesiones
benignas que obligan a extraer la glándula, como en las
adenomastectomías por inyección de algún polímetro industrial.
Todas estas circunstancias pueden ser abordadas por el cirujano
plástico.
Colocación de implantes mamarios
Mal denominadas “prótesis”, los implantes mamarios están formados por
una cobertura de silicona de uso médico, rellena de diferentes
materiales. El más frecuente es el gel de silicona, aunque otras
sustancias, como la solución salina, son utilizadas.
Ambas tienen ventajas y desventajas. Los implantes de solución salina
son inocuos en el caso de una ruptura, pero la consistencia al tacto no
es tan buena como la del implante de siliconas. De manera que, como
siempre, la consulta con el cirujano es muy importante para asesorarse y
poder informarse de la forma más completa posible.
No existe a la fecha ningún estudio científico que relacione los
implantes mamarios con el cáncer de mama o con enfermedades
auto-inmunes.
La operación
Ubica los implantes por detrás de la glándula o por detrás del músculo
pectoral mayor.
Se puede llevar a cabo bajo anestesia local con sedación o con anestesia
general.
La incisión puede hacerse en surco submamario, en la región subareolar o
en la axila.
Su especialista le recomendará la mejor para usted.
Es un procedimiento habitualmente ambulatorio o con un día de
internación.
En algunas oportunidades, se puede dejar un drenaje que será retirado
uno o dos días después.
Puede haber cambios en la sensibilidad en más o en menos, aunque
generalmente no se modifica. No hay modificaciones de la lactancia.
Los cirujanos extremamos las medidas para evitar las complicaciones y,
cuando existen, pueden ser manejadas correctamente. Ellas son hematomas,
dehiscencias de suturas o abscesos.
En el caso específico de los implantes, pueden presentar contracturas
capsulares o filtraciones para los de solución fisiológica. En algunos
casos, se podrá retirar el implante si fuera necesario y recolocarlo en
un lapso de tiempo.
• Cirugía reductiva mamaria
El tamaño de las glándulas mamarias en algunas ocasiones alcanza
proporciones que ocasionan problemas de salud como dolores de espalda,
lesiones de piel del tipo de las dermatitis, deformaciones de la columna
dorsal o dificultades respiratorias.
Altera además en ciertas oportunidades la actitud psicológica de las
pacientes que sienten cierto grado de vergüenza, por lo que adoptan una
actitud postural que incrementa aún más los problemas médicos.
Las pacientes que desean someterse a este procedimiento son llevadas a
él, en general, por motivos no estéticos, sino para mejorar todos los
síntomas descriptos anteriormente.
La cirugía
Es en nuestra especialidad una cirugía mayor que implica un examen
preoperatorio de rutina. A algunas pacientes a las que se les va a
extraer mucha cantidad de tejido mamario se les indica una
autotransfusión, debido al alto porcentaje de síndromes anémicos
posteriores a la cirugía, que de este modo mejoran mucho en el
postoperatorio.
Como siempre, la información brindada por el especialista y las
expectativas realistas de nuestras pacientes posibilitan una
satisfacción plena.
También se indican mamografías o ecografías mamarias.
Existen varias técnicas de reducción mamaria. Todas ellas dejan
cicatrices variadas; la más frecuente es en forma de ancla, es decir,
una cicatriz peri-areolar, una vertical medio mamaria y una cicatriz
horizontal submamaria.
Es una intervención que insume tres o cuatro horas de tiempo, a veces
más. Se dejan drenajes que se retiran en dos días, aproximadamente.
Un vendaje compresivo por una semana se deja en la zona operatoria y los
puntos de sutura se retiran en las dos semanas siguientes a la
operación. La lactancia generalmente no se ve alterada.
Puede haber modificaciones de sensibilidad en más o en menos, que se
normalizan habitualmente en semanas o en meses.
Postoperatorio
Luego de la intervención, es necesario hacer reposo por unos días. La
administración de analgésicos contribuye a no tener dolores, aunque se
podrá sentir cierta molestia al mover los brazos. La actividad laboral
se podrá retomar en una semana, aproximadamente.
Como en todas las cirugías, existen ciertos riesgos de complicaciones
que tratamos de evitar tomando todos los recaudos previos e
intraoperatorios.
Los hematomas, las dehiscencias de suturas o los abscesos son de muy
baja frecuencia. La forma y el aspecto final de las nuevas mamas se
deben evaluar a los seis meses.
• Levantamiento mamario – Pexia mamaria
Diversas circunstancias llevan a un paulatino descenso de las mamas. La
lactancia, el paso de los años, los cambios bruscos de peso hacen que
las glándulas pierdan su posición original, así como su turgencia. Se
observa también un aumento de tamaño de las areolas.
La mastopexia es la operación por la cual se reposiciona la glándula
mamaria y se da nueva forma a las areolas.
Las pacientes que posean mamas péndulas generalmente pequeñas son las
mejores aspirantes a esta intervención, luego de ser informadas sobre
los beneficios de este procedimiento, así como sobre las eventuales
complicaciones y la solución de las mismas.
La cirugía
Puede ser hecha con anestesia local o general y en tratamiento
ambulatorio, es decir que sólo requiere de unas horas de internación, o
a lo sumo de un día.
Sin embargo, como en cualquier procedimiento quirúrgico, los exámenes
preoperatorios son de fundamental importancia. En este particular, el
cirujano puede solicitar ecografías mamarias así como mamografías.
Existen varias maneras de realizar la intervención. La más frecuente
implica una incisión en T invertida o ancla, aunque también se puede
hacer periareolar. Cada una de ellas tiene ventajas y desventajas, pero
todas contribuyen a mejorar el aspecto mamario en relación a su posición
anterior.
En algunas ocasiones, se podrá colocar un implante para balancear el
contorno corporal. La sensibilidad de los pezones o las areolas puede
verse modificada en más o en menos hasta retomar la sensibilidad normal,
lo que ocurre en algunas semanas, tres o cuatro habitualmente.
A veces se dejan drenajes que se retiran en dos días, aproximadamente.
Las cicatrices son permanentes y poco visibles.
Todos los procedimientos incluyen un cierto riesgo que es evaluado e
informado en su totalidad.
Los cirujanos tomamos todos los recaudos posibles para evitar las
complicaciones. Cuando se presentan, son hematomas, dehiscencias de
suturas, o infecciones y, en el caso de los implantes mamarios, la
contractura capsular. Todas ellas se tratan y generalmente se resuelven
correctamente.
Postoperatorio
Indicaremos reposo, medicación analgésica y antibióticos más un vendaje
compresivo que será retirado en una semana, aproximadamente. La
actividad laboral se retomará entre los siete y diez días posteriores a
la cirugía.
La actividad física no se retomará hasta pasado un mes.
Repetimos que los mejores resultados se obtienen con pacientes
informados con expectativas reales. Sin duda alguna, si éste es su caso,
éstas serán también sus conclusiones.
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