Es una técnica que se popularizó con la palabra
inglesa “lifiting”, que significa “estirando”. Lo cierto es que la
exposición a los rayos solares, el grado de compromiso con nuestra vida
diaria, más la acción de la gravedad hacen que ciertas regiones de
nuestra cara expresen el paso de los años más que otras. Habitualmente,
la región de las mejillas y los surcos entre la nariz y los labios se
profundizan y hacen que nos veamos más avejentados.
"Lifiting", ritidectomía, meloplastía para otros, son todos nombres de
un mismo procedimiento que intenta reposicionar los tejidos de nuestra
cara restableciendo la armonía que tuvimos alguna vez.
Es importante saber que no podemos detener el paso del tiempo. Sin
embargo, cuando se tienen expectativas acordes, es posible mejorar el
aspecto de nuestra cara obteniendo un grado de equilibrio que nos hará
vernos más lozanos.
La operación
Como en todas las intervenciones, los pacientes que desean tratar el
envejecimiento facial deben cumplir con los exámenes prequirúrgicos.
Evacuar todas las dudas en las consultas previas.
En el caso del "lifiting" se trata de una cirugía mayor que se realiza
con anestesia general, la mayoría de las veces. En algunas
circunstancias se puede utilizar otras técnicas anestésicas, como la
neuroleptoanalgesia, que consiste en sedar al paciente y utilizar
anestesia local.
La duración de la cirugía es importante en este caso porque insume unas
tres o cuatro horas y a veces más, cuando se llevan a cabo otros
procedimientos en el mismo acto, como una blefaroplastía, por ejemplo.
Existen distintos tipos de incisiones y ubicaciones de las mismas que
normalmente dependen de las características del paciente, sexo, tipo de
piel, implantación pilosa, etc. Normalmente, se ubican rodeando el
pabellón auricular y se extienden por detrás en el cuero cabelludo, para
poder disimularlas.
Podemos acceder entonces a las regiones de las mejillas, el cuello, la
frente y todas las estructuras que debamos reposicionar.
Postoperatorio
Luego de la intervención, se observan zonas inflamadas en la cara, a
veces de aspecto violáceo y con disminución o desaparición de la
sensibilidad. Todos estos signos ceden en algunas semanas y el paciente
recupera su aspecto final, para lo cual durante este periodo es
conveniente mantener un reposo relativo y tener contacto permanente con
su cirujano. Habitualmente, los pacientes pueden volver a su trabajo a
las dos o tres semanas posteriores a la operación.
Todas las cirugías tienen un margen estadístico de complicaciones que,
en el caso del "lifiting", son el hematoma o las lesiones de nervios
motores o sensitivos temporales o definitivas.
Todos los cirujanos formados en esta especialidad en forma idónea tienen
la capacidad de manejar y solucionar las complicaciones. Pero, por sobre
todo, extreman las medidas para que usted no las padezca.
En síntesis, la cirugía de las arrugas faciales impone, por parte del
especialista y su paciente, un alto grado de comunicación que permita
aportar la mayor cantidad de información posible al paciente para que
éste despeje todas sus dudas.
La cirugía conlleva de 2 a 5 horas de trabajo para el equipo quirúrgico
y de 1 a 2 días de internación. Implica una incisión que se extiende de
una cadera a la otra. Se tratan en el mismo acto los músculos de la
pared abdominal, para fortificarlos. Se deja un drenaje a cada lado en
la zona operada, que se retira a las 24 ó 48 horas posteriores. Se
administran analgésicos.
El postoperatorio implica reposo, analgésicos, faja (30 días
aproximadamente). Los drenajes se retiran a las 48 horas,
aproximadamente, y se deben tomar recaudos durante los treinta días
siguientes.
Esta cirugía requiere exámenes habituales prequirúrgicos, sin previa
preparación física.
Plug-In